Actuador de Rigidez Variable


En el laboratorio de Biomecánica de la Universidad Simón Bolívar, se han simulado las prestaciones de los músculos a través de un dispositivo que combina la electrónica y la mecánica, con el conocimiento de la anatomía humana, generando un alto impacto en la calidad de vida de personas que son amputadas, que han sufrido un accidente cerebro vascular o discapacitadas permanentemente. Este dispositivo es el Actuador de Rigidez Variable, que puede ser incorporado en exoesqueletos, prótesis activas de rodillas, brazos mecánicos, o en robots que pueden ser aliados de nuestro día a día.

Este actuador posee tres características principales: seguridad en la interacción con el usuario, capacidad de aprovechar la energía acumulada a lo largo de la operación y la disminución del tamaño y precio de los componentes involucrados en el diseño.

Es más seguro que los actuadores disponibles actualmente en el mercado, ya que involucra elementos elásticos y un sistema de control que puede regular la rigidez ante perturbaciones externas, haciéndolo suave ante posibles impactos con otros operadores o con el mismo usuario. Estos elementos elásticos permiten almacenar la energía que se genera a lo largo de la operación, permitiendo acumularla en ciertas etapas y luego devolviéndola, actuando como una especie de resorte; esta acumulación de energía lo hace mucho más eficiente que los actuadores convencionales.

El dispositivo se puede utilizar en exoesqueletos para rehabilitación de pacientes con discapacidad, incorporándolos en las articulaciones de cadera, rodilla y tobillo, ofreciendo control de posición y la rigidez necesaria en cada una de ellas, a lo largo del ciclo de marcha.